miércoles, 25 de marzo de 2015

Traducción NOVUS DIES

XIV NUEVO DÍA
Es de noche. La familia duerme. La casa de Julia está oscura y tranquila. Marco permanece tranquilo en su cama; este duerme bien. Quinto no puede dormir, porque le duele la cabeza y el pie. El brazo también le duele a Quinto; así pues este no duerme, sino que está despierto.
La habitación en la que permanece Quinto no es grande, ni es grande la habitación de Marco. Ambas habitaciones son pequeñas. Ambos niños duermen en una habitación pequeña, ninguno duerme en una habitación grande. Uno está tranquilo, el otro se mueve. Un niño duerme, el otro está despierto. Uno de ambos niños está bien (sano), el otro está enfermo. Un niño está enfermo, ¿Marco o Quinto? Quinto está enfermo, Marco sano.
El aire frío entra en la habitación de Marco, pues la ventana está abierta. Marco duerme con la ventana abierta. La ventana de Quinto no está abierta. Una de las dos ventanas está abierta, la otra cerrada. ¿Qué ventana está abierta? La ventana de Quinto. Este duerme con la ventana cerrada, porque está enfermo.
Cantó el gallo: Cucurucu! El gallo saluda al nuevo día cantando. Marco no abre los ojos ni se mueve. Quinto, que permanece con los ojos abiertos, sobre la cama se gira. El niño que está durmiendo no oye el canto del gallo. El niño que está despierto lo oye y llama a Davo.
Entrando a la habitación, Davo pregunta: ¿Cómo está tu pie  hoy?. Quinto responde: mi pie está mal, y no solo el pie, sino también la cabeza y el brazo. Oh, ¡Qué larga es la noche! Pero ya es de día, pues el gallo cantó. ¡Dame Agua, Davo!
Davo da a Quinto agua en una copa. El niño bebe agua. El siervo  ve al niño bebiendo agua.
Davo deja a Quinto en la cama y entra en la habitación de Marco. Marco todavía duerme. Davo va hacia el niño que está durmiendo y lo despierta. ¿Cómo despierta el siervo al niño? Llama en voz alta a los niños que duermen: ¡Marco! ¡Es de día! De este modo es despertado Marco, y, abriendo los ojos, ve junto a su cama al siervo de pie. Ya ninguno de los dos niños duerme.
Es primera hora- insiste Davo, ¡sal de la cama! Marco sale de la cama. Ya no está tumbado en la cama, sino que está de pie delante de esta (la cama ). Marco ordena traer agua fría a Davo: ¡Trae agua fría a mis manos!
El siervo lleva agua a Marco y dice ´´aquí tienes el agua´´, ¡Lávate las manos y la cara! Tus manos están sucias.
Marco se lava primero las manos, después la cara. Davo: ¡Lávate también las orejas! Pero las orejas- dice Marco- no están en la cara. Davo: ¡Calla niño! No solo la cara, sino lávate toda la cabeza! ¡ Mete la cabeza en el agua!
Marco sumerge toda la cabeza en el agua y también se lava las orejas y el pelo. Ya toda la cabeza de este está limpia. El agua no está limpia, si no sucia.
El agua con la cual es lavado Marco está fría.; así pues el niño solo se lava la cabeza y las manos, no todo el cuerpo. Por la mañana los romanos se lavan la cara y las manos con agua fría; después del mediodía se lavan todo el cuerpo con agua caliente.
Marco, lavándose la cabeza y las manos, pregunta a Davo: ¿Por qué mi hermano está tan tranquilo?
Davo responde: Quinto todavía está en la cama
Marco: ¿En la cama? Quinto, que suele despertar antes que yo, todavía duerme! Despiértalo.
No duerme- dice Davo- Tu hermano está despierto, no puede salir de la cama porque les duele la cabeza y el pie.
Marco: ¡A mí también me duele la cabeza!
Davo: A ti no te duele ni la cabeza ni el pie. La cabeza, cuando está bien, no duele ni cuando están bien las partes del cuerpo.
Por la ventana abierta entra aire frío. Marco está helado, porque su cuerpo está desnudo (este está sin vestimenta); Así pues, Marco pide vestidos a su siervo: Dame la túnica y la toga. Vísteme. Davo da la toga y la túnica al niño helado, y no viste a este: Es necesario que el niño, él mismo, se vista. Marco se pone primero la túnica y luego la toga. El niño ya no está desnudo.
(La toga es una prenda blanca, que hombres y niños romanos llevan. Los griegos y los bárbaros no llevan toga. Muchos bárbaros tienen gran parte de su cuerpo desnuda. El hombre de la toga (togado) no tiene ninguna parte del cuerpo descubierta, excepto un brazo. Uno de los brazos del hombre de la toga está desnudo ¿el derecho o el izquierdo? El brazo derecho está desnudo, el brazo izquierdo es tapado por la toga. Los soldados no llevan toga, pues nadie puede luchar con la espada y el escudo si va con la toga. ¿En qué mano lleva el soldado la espada? Lleva la espada en la mano derecha y el escudo en la izquierda)
Marco, que está de pie delante de la cama con los pies descalzos, pide los zapatos: ¡Dame los zapatos! Tengo los pues helados. Davo da el calzado a este, y pide a este que vaya con él: ¡ven conmigo! El señor y la señora te esperan.
Marco entra al vestíbulo con el siervo, donde los padres están sentados esperando a los libres. Delante de estos, en una pequeña mesa, hay panes y manzanas. Los padres son saludados por el niño que entra: Os saludo, padre y madre- y los mismos saludan al niño que entra: - Hola, Marco.
La madre, que no ve a su otro hizo, pregunta a Davo: ¿Cómo se encuentra hoy Quinto?
Davo: Quinto dice que no solo le duele el pie, sino también la cabeza.
Emilia se levanta y va hacia el hijo enfermo. Da a su hijo enfermo un trozo de pan y una manzana, pero aquel, que suele comer mucho, hoy no quiere ni pan ni  manzana. El niño enfermo no puede comer nada.
Marco , sin embargo, pide a su padre una gran manzana: Dame aquella manzana, padre. Tengo el estómago vacío.
Julio dice a Marco dándole pan: primero el pan, luego la manzana.
Marco tiene el pan. Luego el padre de éste pone en su otra mano la manzana, et dice: cómete una manzana, la otra llévala contigo.
Davo lleva un libro, una tabla, un punzón y una regla.
Julio: he aquí Davo, que te lleva tu libro y el resto de tus cosas. Coge tus cosas y sube.
¿Pero por qué no viene Medo? Dice Marco, el cual hasta ahora piensa que está en la familia. Este siervo suele ir con  los niños llevando todas las cosas de estos. Él mismo, Marco, no suele llevar nada, excepto la manzana.
Julio: Medo no puede ir contigo. Hoy es necesario que vayas solo.
Marco: ¿Pero tengo que llevar solo mis cosas? ¿Por qué no puede venir conmigo el siervo como suele hacer? ¿Todavía le duele a Medo la cabeza?
Julio: Medo está muy bien, pero hoy debe hacer otras cosas.
Marco: ¿Cuáles son esas cosas?
Julio no responde nada a este y ya dice es la hora de bajar, Marco. Marco se aleja de la villa llevando el libro, la tabla, el pinzón y la regla. El dice bajando al padre: adiós padre.
Adios Marco- responde el padre- que vaya bien.
¿Dónde va Marco con sus cosas? Ve al capítulo 15. h


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